Hola compañer@s,

Aunque nunca me he considerado un inversor por valor “value investing”, siempre que he operado con acciones, lo he intentado hacer en empresas rentables y sólidas a nivel financiero . Me considero una persona que invierte para “ahorrar”, por tanto, nunca busco operaciones a muy corto plazo y sólo utilizó el análisis técnico (AT) para ajustar los precios de entrada sobre los valores objetivos que mi sistema me marca.

Dicho esto, la proliferante moda por el value investing o inversión por valor, me ha llevado durante los últimos meses, a estudiar en profundidad la temática con el afán de intentar ajustar más los sistemas automáticos y metodologías de inversión que he ido desarrollando durante los últimos años.

Comencé el año leyendo El Inversor inteligente de Benjamin Graham, la que algunos catalogan como la biblia de la inversión por valor. Comprendí cómo selecciona Graham sus empresas y su famoso margen de seguridad. Posteriormente, me pasé a algo más nacional como Invirtiendo a largo plazo: Mi experiencia como inversor de Francisco García Paramés. Aunque esta segunda lectura no entra en demasiado detalle técnico, si te aporta una visión desde el lado de la experiencia personal, de cómo una persona debe desarrollarse para llegar a ser un inversor profesional. De esta lectura, saqué algo más interesante, si cabe, y es una referencia a un libro que desconocía por completo y del que vengo a hablaros en esta entrada del blog: El pequeño libro que aún vence al mercado de Joel Greenblatt.

La fórmula mágica de Greenblatt

El pequeño libro que aún vence al mercado de Joel Greenblatt, es una lectura rápida, que está escrito de forma clara, concisa y para todos los niveles. Ayudado de ejemplos, trata de desarrollar su personal fórmula mágica como metodología de inversión a largo plazo (con un espacio temporal de como mínimo 1 a 3 años).

Sin entrar en demasiados detalles, la fórmula clasifica las empresas en función de una ecuación que combina dos elementos imprescindibles: retorno sobre el capital y rentabilidad, es decir, negocios rentables a precios de ganga.

La fórmula mágica aboga en que en el largo plazo, el mercado suele acabar fijando el valor de acción a su valor, mientras que en el corto plazo, puede fijar precios en función de la emoción.

La fórmula mágica en el Mercado Continuo Español

A raíz de esta interesante lectura, me hice la siguiente pregunta: ¿Cómo sería la clasificación actual otorgada por la fórmula mágica de Greenblatt en todo el mercado continuo Español?

Para responder a la pregunta, no he utilizado la fórmula exacta que Greenblatt expone en su libro, pero sí, la que más puede aproximarse con métricas que podemos obtener fácilmente de cualquier herramienta o sitio web.

Para ello, he calculado un índice para cada una de las acciones del Mercado Continuo Español, que se obtiene del factor entre el ROA “Retorno sobre los activos” (sustituirá al retorno sobre el capital) y su P/B “Precio entre beneficio” (sustituirá al concepto de rentabilidad).

Para este estudio, he usado los datos fundamentales del segundo cuarto del año (2Q) y los precios de cotización al cierre del día 15 de Junio de 2018.

Se han omitido del estudio las empresas que:

  1. Tienen beneficios negativos
  2. Obtienen valor de índice situado en los extremos de la muestra (valores atípicos).
  3. Con una capitalización menor de 200M

Con el índice resultante, se han clasificado las empresas en 4 grupos (del 1 al 4), siendo 1 la mejor clasificada y 4 la peor. A continuación, los resultados obtenidos:

Empresas del grupo 1 (mejor ratio ROA y P/B):

Empresas del grupo 2 (buen ratio ROA y P/B):

Empresas del grupo 3 (ratio medio ROA y P/B):

Empresas del grupo 4 (peor ratio ROA y P/B):

Algunas consideraciones más

Los estudios realizados por el propio autor y su equipo, determinan que la fórmula mágica funciona mejor que propio índice. En un periodo de 17 años (hasta el 2004), tener una cartera de aproximadamente treinta acciones que tuvieran la mejor combinación de retorno sobre el capital y una alta rentabilidad (grupo 1) habría supuesto un retorno aproximado del 30,8% anual (YO no voy a discutir estos datos!!). Estos estudios se centraron únicamente en 3.500 empresas del mercado de valores de Estados Unidos, nunca se hicieron para otros índices extranjeros (Ibex 35 incluido), aunque según expone el propio Greenblatt, la misma lógica también debería funcionar para el resto.

Para terminar, quería recalcar que este estudio es orientativo y sólo os debería servir de ayuda para entender los principios de la fórmula mágica de Greenblatt. Recordad que cada uno es responsable de sus propias inversiones.